Aquí es donde empezó todo. Linyola, Pla d'Urgell, calle Llibertat: la casa de la que ha salido todo lo que hoy es el grupo.
Sigue siendo un restaurante de pueblo en el mejor sentido de la palabra. Se va a comer, no a hacerse fotos. La cocina es catalana, el producto es de aquí y la sala tiene el ritmo que debe tener. Tiene ficha propia en la Guía Repsol.
La casa por dentro
Fuera de carta
La mesa continúa en Instagram.
Producto de temporada, recetas de casa y una cocina que sigue cambiando sin perder la memoria.
La cocina de todo el grupo, en el lugar que tú digas.
Para mesas grandes, comidas de empresa y celebraciones tenemos menús cerrados. Y si lo que buscas es que la cocina vaya donde estás tú, de eso se encarga Mos a Mos.