Una manera de entender la mesa.
Cinco marcas que no se parecen entre ellas, diez restaurantes que sí se parecen en una cosa: cómo se trabaja en la cocina.
Cada una tiene su mundo
Un restaurante japonés no se parece en nada a una hamburguesería, y una casa de cocina catalana de 1961 no se parece a ninguna de las dos. Por eso cada marca tiene su propia voz, su sala y su carta. Lo que comparten es quién está detrás.



El año en que empezó todo
Primero fue una casa de comidas en Linyola
Amoca abre en 1961 y sigue ahí, con la misma familia en la cocina y tres generaciones de por medio. Todo lo que ha venido después —el japonés, las tapas, la casera, las hamburguesas— sale de aquel primer restaurante.
Eso explica por qué un grupo de diez restaurantes sigue funcionando como una casa: porque empezó siéndolo.
Diez restaurantes, seis ciudades
La cocina de todo el grupo, en el lugar que tú digas.
Catering y eventos para empresas y celebraciones, con la cocina de todo el grupo detrás.


